viernes, 7 de agosto de 2015

Vendo Copas Luminarc 12 pzas.

Vendo copas Luminarc 12 pzas. Algunas con etiquetas. Comenzamos la propuesta de venta en $50 pesos.

Para Recordar


Rene Gonzalez Martinez
CONFLICTO DE PROCUSTO
Es un conflicto en el que podemos caer muchos terapeutas. Procusto, a veces llamado Sillis, es un personaje de la mitología Griega. Era un bandolero que trabajaba como mesonero. Estaba convencido que todos los hombres debían medir lo mismo, 1,70 cm.… Él mismo, medía 170cm y se daba cuenta de que no todos medían lo mismo, pero estaba convencido de tener razón; los que sobrepasaban esa altura es que se habían equivocado, se habían olvidado de dejar de crecer. Y los que no llegaban también se habían equivocado, sencillamente se habían olvidado de crecer. En realidad, los hechos no contradecían su creencia de base.
Por consiguiente, en las habitaciones de su albergue, las camas medían 170cm. Durante la cena, mezclaba un somnífero en la bebida de los viajeros de manera que, cuando caían profundamente dormidos, cortaba los pies de los que sobresalían de la cama, y mediante cuerdas y poleas, estiraba las piernas de los que eran demasiado bajos… de modo que, al día siguiente, todos medían 170cm.
Todos nosotros, sea cual sea nuestra disciplina, corremos el riesgo de caer el complejo de Procusto de una manera inconsciente. Esta metáfora sirve de ilustración para entender la perversión del ideal en conformismo.
Es un símbolo de la teoría ética e intelectual que ejercen las personas que no toleran las acciones y las opiniones de los demás, excepto cuando coinciden con sus propios criterios.
Una persona (terapeuta) que es rígida e inflexible, que prefiere poner en duda a los demás terapeutas, en vez de cuestionarse a sí mismo. Esta persona tiene esta creencia, y reorganiza el mundo exterior en función de su creencia.
El conflicto de Procusto, es como estar tan seguro de lo que tú crees y haces, que tienes el deber de inculcar al otro tu creencia y no aceptar nada de fuera, e intentar imponer lo que tú crees a los demás…
No olvidemos que nosotros tenemos las herramientas para Biodescodificar, pero puede haber algo, otro tipo de tejido, que puede enmascarar todo lo que hagamos hacia esas personas, por el simple hecho de querer inculcar nuestras creencias, podemos hacer que se cree otro conflicto.
No debemos creernos que lo que nosotros hacemos es lo mejor, y lo único que funciona, no debemos montarnos en esa yegua… la flexibilidad ante otras terapias, otras formas de sanar, la debemos respetar.
Estas herramientas o protocolos, nos pueden servir para ser más cautos, ser más elásticos en nuestro trabajo y respetar otro tipo de terapias.
Debemos ser conscientes que hay todavía mucho campo por investigar, y que hay cosas que todavía no se han descubierto…
Es fundamental, como terapeutas, aceptar y tener una actitud protectora, permisiva y ante todo, no debemos juzgar.
Hemos de tener precaución de no ir de sabios y no anticiparnos a diagnosticar ningún comportamiento de la persona.
Para validar nuestras creencias, médicas o de otro tipo, intentamos que los pacientes entren en nuestro propio cuadro de referencia. Esta actitud es consecuencia de no escuchar al paciente correctamente. Esta escucha activa de observar el lenguaje no verbal y escuchar los predicados que éste utiliza. De no hacerlo, nos lleva a diagnósticos incorrectos y a hacer falsas asociaciones en la lectura de los síntomas.
Por ejemplo:
¿ No debemos dar por sentado ninguna solución al conflicto, puede existir otro tipo de conflicto al estar implicados otros tipos de tejidos que aún desconocemos…
¿ Debemos estar atentos… El terapeuta debe tener en cuenta, para él mismo, este conflicto, y no debemos dirigir al paciente con nuestra creencia…